miércoles, 23 de septiembre de 2020

Realeza y dominio; servir y reinar



«La situación del hombre en el mundo contemporáneo parece distante tanto de las exigencias objetivas del orden moral, como de las exigencias de la justicia o aún más del amor social. No se trata aquí más que de aquello que ha encontrado su expresión en el primer mensaje del Creador, dirigido al hombre en el momento en que le daba la tierra para que la «sometiese». Este primer mensaje quedó confirmado, en el misterio de la Redención, por Cristo Señor. Esto está expresado por el Concilio Vaticano II en los bellísimos capítulos de sus enseñanzas sobre la «realeza» del hombre, es decir, sobre su vocación a participar en el ministerio regio —munus regale— de Cristo mismo. El sentido esencial de esta «realeza» y de este «dominio» del hombre sobre el mundo visible, asignado a él como cometido por el mismo Creador, consiste en la prioridad de la ética sobre la técnica, en el primado de la persona sobre las cosas, en la superioridad del espíritu sobre la materia».
San Juan Pablo II, Encíclica Redemptor Hominis, 16




«El Concilio Vaticano II, construyendo desde la misma base la imagen de la Iglesia como Pueblo de Dios (...) ha puesto de relieve también esta característica de la vocación cristiana, que puede definirse «real». Para presentar toda la riqueza de la doctrina conciliar, haría falta citar numerosos capítulos y párrafos de la Constitución Lumen Gentium y otros documentos conciliares. En medio de tanta riqueza, parece que emerge un elemento: la participación en la misión real de Cristo, o sea el hecho de re-descubrir en sí y en los demás la particular dignidad de nuestra vocación, que puede definirse como «realeza». Esta dignidad se expresa en la disponibilidad a servir, según el ejemplo de Cristo, que «no ha venido para ser servido, sino para servir». Si, por consiguiente, a la luz de esta actitud de Cristo se puede verdaderamente «reinar» sólo «sirviendo», a la vez el «servir» exige tal madurez espiritual que es necesario definirla como el «reinar». Para poder servir digna y eficazmente a los otros, hay que saber dominarse, es necesario poseer las virtudes que hacen posible tal dominio. Nuestra participación en la misión real de Cristo —concretamente en su «función real» (munus) está íntimamente unida a todo el campo de la moral cristiana y a la vez humana».
San Juan Pablo II, Encíclica Redemptor Hominis, 21

miércoles, 16 de septiembre de 2020

miércoles, 9 de septiembre de 2020

60 años de la muerte de Monseñor Miguel de Andrea

Monseñor Miguel de Andrea nació en Navarro el 5 de julio de 1877, hijo de Nicolás de Andrea (maestro de obras que intervino en la construcción del Templo Parroquial de la ciudad) y de Josefa Parente.  Fue ordenado sacerdote en Roma en el año 1899.
En 1924 formó parte de la terna para la elección del Arzobispo de Buenos Aires.
De entre el importantísimo patrimonio pastoral y social de su obra, se destaca claramente la fundación de la Casa de la Empleada, institución que cobija a las madres solteras y a las  mujeres solas o desamparadas.
Falleció en 1960. Cuatro años más tarde, se erigió un monumento en su memoria en su ciudad natal, en la plaza principal, frente a la iglesia. En la ciudad de Buenos Aires una plaza llega su nombre.



miércoles, 2 de septiembre de 2020

Santa Rosa de Lima


Por caer en domingo, este año no se celebró -en el calendario general- la memoria de Santa Rosa de Lima, cuya Fiesta fue el 30 de agosto. Sin embargo, es justo recordar a esta gran santa, y lo hacemos mediante un recorte del suplemento infantil del diario La Nación del domingo 30 de agosto de 1987, que incluye una célebre poesía en honor de la Patrona de América.

miércoles, 26 de agosto de 2020

María del Tránsito de Jesús Sacramentado


La Madre María del Tránsito Caba­nillas nació en la Argentina, murió en la Argentina, y desa­rro­lló todo su apos­tolado en la Argen­tina. Por eso es tan importante recordarla:  ayer, 25 de agosto, celebramos su conmemoración litúrgica por ser el día de su ‘dies natalis’.
La primera mujer argentina en alcanzar la gracia de la beatificación nació el 15 de agosto de 1821 en San Roque, Córdoba. Sus padres tuvieron en total once hijos, a quienes pro­porcionaron una educación cristiana; algunos de ellos se consagraron a Dios en la vida religiosa.
En su bautismo le pusieron María del Tránsito Eugenia de los Dolores, nombre al que más a­de­lante ella le agregaría “de Jesús Sacra­men­ta­do”.
A los 12 años tomó su primera comunión en una capilla de campo. A los 15 años se confirmó. Durante su juventud ejerció el apostolado seglar como se practicaba en las asociaciones religiosas de la época, sobre todo en la tercera Orden Franciscana, e impartió catequesis a los niños.
«En el año del Señor de 1870 —escribe—, en el mes de septiembre, me inspiró nuestro Señor el deseo de fundar una casa de religiosas terciarias de penitencia de nuestro Padre San Francisco». Sólo en 1878 (después de haber probado la vida religiosa en el Carmelo de San José de Buenos aires y con las Salesas de Montevideo) pudo concretar esa inspiración, gracias al apoyo de su obispo y la ayuda material del señor Agustín Garzón. El 8 de diciembre de ese año, monseñor Uladislao Castellanos bendijo la iglesia y el colegio Santa Margarita de Cortona (en el barrio San Vicente de Córdoba) y dio el hábito franciscano a la fundadora y a sus dos postulantas.
Así se fundó la Congregación de Hermanas Terciarias Misioneras Franciscanas. Sus principales objetivos eran «promover las obras de caridad y misericordia y dar educación gratuita a las hijas de los pobres y desamparados». La nueva Con­gregación tuvo una gran extensión y un rápido crecimiento vocacional. En 1879 el Ministro General de la Orden nombró Director de la Congregación al padre Porreca o.f.m., y a la Madre Tránsito como Superiora. Ese mismo año se fundó en Río Cuarto el Colegio Nuestra Señora del Carmen. En 1882 se fundó en Villa Nueva (Córdoba) la tercera casa, dedicada a la Inmaculada Concepción. Para 1883, las casas de Villa Nueva y San Vicente ya tenían más de un centenar de alumnas y la de Río Cuarto, más de trescientas.
Para solventar los gastos, las hermanas –con la Madre Tránsito a la cabeza– debían salir cada día a pedir limosna con su canastito. «Aunque no nos dieran nada y en lugar de limosnas nos regalaran insultos, decíamos igualmente ‘¡Jesús se lo pague!’, y nos íbamos». Precisamente la Beata María del Tránsito es representada con una canastita.
El padre Porreca fue paulatinamente des­plazando a la Superiora y logró finalmente su destitución, quedando a cargo de la Congregación. Pese a este accionar del sacer­dote, que además cambió la orientación inicial pensada por Tránsito para el Instituto, la religiosa jamás profirió una queja.
El 25 de agosto de 1885, luego de una larga enfermedad, María del Tránsito pidió que le administraran los sacramentos, pues sabía cercana la hora de su muerte. Luego de dar gracias a Dios rezó la preparación para la buena muerte, pidió que la sentaran y entregó su alma a Dios en un clima de paz y serenidad. Fue sepultada en el terreno destinado a la Iglesia de Santa Margarita de Cortona en la ciudad de Córdoba.
Fue beatificada el 14 de abril de 2002 por Su Santidad Juan Pablo II.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Ecumenismo en Buenos Aires en 1965

Hace exactamente 55 años, del 17 al 19 de agosto de 1965, por primera vez en América latina, Buenos Aires fue escenario de encuentros ecuménicos de oración entre católicos, ortodoxos y protestantes.

Debajo de estas líneas se ofrece la crónica periodística de aquel momento histórico, del diario La Nación del 23 de agosto de 1965.


miércoles, 12 de agosto de 2020

Aniversario del blog

NUESTRO BLOG CUMPLE AÑOS EL 15  DE AGOSTO.

SE INICIÓ EN LA FIESTA DE LA ASUNCIÓN DE MARÍA DEL AÑO 2008, Y RENACIÓ EN IGUAL FECHA DE 2018. Por lo tanto, por dos veces, surgió bajo el PATROCINIO DE LA MADRE DE DIOS. 

Celebrando este aniversario, y para honrar el misterio de la Asunción que celebraremos pasado mañana,  una imagen casi inédita que representa la Asunción de la Virgen. Se trata de un dibujo hecho por un joven dibujante en su cuaderno de clase (pueden verse aun los renglones). La ilustración data de los años ´70. La hemos conservado desde entonces por cariño hacia su autor y hacia el misterio representado, y la primera vez que la exhibimos en público fue en 2009 en la "primera vida" de este blog.