Señora:
tú eres
descanso para los que trabajan,
consuelo para los que lloran,
medicina para
los enfermos,
puerto para los maltratados por la
tempestad,
perdón para los que pecan,
dulce alivio de los tristes,
socorro de los que oran.
(San Juan Damasceno)

No hay comentarios:
Publicar un comentario